2013/07/08

La representación politica. La democracia no está en crisis. el sistema ¿tal vez? El papel fundamental de los partidos politicos en el sistema parlamentario. 10 claves


Estas son unas reflexiones desde la experiencia en el trabajo representativo y en el partidario que pueden servir para ilustrar, sin grandes pretensiones, el trabajo del interesante curso que con el título “Representación política y crisis de la democracia” organiza el Parlamento Vasco junto con la Universidad del País Vasco en sus Cursos de Verano de 2013.

1. Partido político. El elemento más potente y eficaz de participación ciudadana de los que se han conocido en la historia de los sistemas políticos representativos, es decir democráticos.

2. La mayoría de los efectos de la crisis económica, con sus normales repercusiones políticas, que vivimos son negativos pero a la hora de buscar conclusiones sobre la incidencia de sus consecuencias en el sistema de representación podemos sacar lecturas positivas en cuanto al avance en la transparencia, la contención de la corrupción, la superación de la ineficiencia, la información de cuentas y la reforma de actitudes.


3. Renovar, o mejor dicho reforzar, la democracia es, necesariamente, sinónimo de perfeccionar el papel de los partidos políticos y de su papel en la gestión parlamentaria, gubernamental, municipal, foral, y, en definitiva, representativa e intermediadora.

4. La democracia nunca estará en crisis. Estaremos en crisis, probablemente, los demócratas por nuestras incapacidades, por nuestros errores o por nuestras desviaciones. Estarán en crisis los sistemas políticos basados en principios democráticos por descontrol o irregularidad de sus estructuras directivas y ejecutivas, pero la democracia se perfeccionará en las crisis, sin duda. La democracia, como sistema político o filosófico de organización social, no sufre las crisis, se regenera en las crisis.

5. No hay ninguna teoría, política, jurídica o constitucional moderna superadora del papel de los partidos políticos democráticos en el sistema de representación ciudadana. Por eso está muy bien que se analice la cuestión -como lo vamos a hace en este encuentro universitario y parlamentario. El papel de los partidos sale reforzado si o si, independientemente de determinadas necesidades de acomodos y perfeccionamientos éticos y prácticos.

6. Un partido político engloba las necesidades de la participación ciudadana. Sin ser excluyentes ni monolíticos, teorías nacionalistas, liberales, socialistas, democristianas, socialdemócratas, reformistas, conservadoras, ecologistas, radicales, republicanas e, incluso, antisistema encuentran un acomodo correcto en el sistema de partidos establecido y pueden ser cauce de expresión en libertad de todos los planteamientos. Pero un orden debe de imperar y en las democracias occidentales está garantizado en los sistemas constitucionales.

7. Los partidos políticos albergan, o pueden hacerlo, en su seno sindicalistas, activistas de todo tipo, pro-derechos humanos, miembros de ONGs de cooperación al desarrollo o pacifistas, intelectuales, funcionarios de variadas administraciones, laicistas y comprometidos con ideas religiosas. Incluso de algunos de esos colectivos surgen partidos políticos que se instalan en el sistema y lo enriquecen. La clave pues es reforzar el sistema no debilitarlo con el relativismo y la generalización teórica y recurrente de la ineficacia. Es decir el partido político puede ser, y muchas veces es, un foro de participación y de enjuague – mejorable , sin duda- de conceptos y tendencias.

8. ¿Qué es mejor un conjunto de partidos políticos legalizados –democráticos- y sometidos al continuo examen electoral o la expresión incierta de un conjunto de lobbies coyunturales, dirigidos e incontrolados? Y nos referimos a lobbies para lo cierto, la gran parte de los intereses profesionales, comerciales o académicos, y para lo incierto, grupos de presión, euroescépticos, feministas ,machistas, homosexualistas, reivindicadores heterogéneos, ultras, populistas, xenófobos, sectarios, tendencias de moda..?

9. No es necesario, a mi entender, poner en cuestión el sistema representativo y la organización a través de partidos políticos. Hay que estudiar como perfeccionar el funcionamiento de los mismos, sus estructuras y dinámicas internas, incluso legalmente. Es posible que haya que implementar medidas evaluadoras, penalizadoras, contabilizadoras, regeneradoras o éticas más exigentes pero con el único fin de reforzar el papel de representación y participación que tienen encomendado.

10. La democracia se preserva en una coctelera con unos ingredientes conocidos que son respeto a las leyes, al pluralismo y a las libertades –reglas del juego. Esos conceptos solo pueden tener acomodo en un sistema como el actual. Que garantice la libertad de expresión y prensa, la justicia y la concepción de la igualdad. No hay crisis de la democracia pero igual sí de la concepción de la representación política. Vamos, pues, a trabajar desde la teoría y desde la reflexión para ver cómo podemos mejorar sin poner en entredicho los avances adquiridos.

O el sistema representativo y de partidos políticos o el caos.

Texto de  Carmelo Barrio Baroja
 Parlamentario Vasco del Partido Popular
 

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